El cuerpo real. Estudiar la Vía con el cuerpo y con la mente

Libros, Meditación
El cuerpo real. Estudiar la Vía con el cuerpo y con la mente. Por Dokushô Villalba (Portada)
El cuerpo real. Estudiar la Vía con el cuerpo y con la mente. Créditos: Dokushô Villalba y Miraguano Ediciones

Durante estas vacaciones he estado leyendo el último libro publicado por el maestro zen Dokushô Villalba: El cuerpo real. Estudiar la Vía con el cuerpo y con la mente. Este fantástico libro comienza con el texto Shôbôgenzo shinjin gakudô o Estudiar la Vía con el cuerpo y con la mente, escrito en el año 1243 por el maestro zen japonés Eihei Dogen, patriarca de la Escuela Soto Zen. A continuación, el maestro Dokushô Villalba comenta fragmento por fragmento el texto de Dogen.

Los comentarios del autor iluminan las palabras del maestro Dogen. Dokushô Villalba sintentiza y aclara con gran claridad las ideas principales del texto que comenta y nos ofrece una obra llena de profundidad y riqueza. Y lo que es más importante, actualiza el texto original haciendo que lo que se escribió en 1243 siga siendo comprensible para quienes vivimos en el siglo XXI.

Una de las ideas principales de la obra es la unión original del cuerpo y la mente. Esta es una idea que va en contra de las creencias imperantes en nuestro tiempo. Como dice Dokushô Villalba en su comentario:

“Estas preguntas no son aceptadas por el sistema social materialista en el que nos desenvolvemos los humanos que vivimos en los países ‘desarrollados’. Al contrario, se nos insta a convertirnos en meros productores-consumidores de bienes materiales. He aquí nuestra alienación, nuestra locura. Se espera de nosotros que seamos piezas perfectamente encajadas en la maquinaria productiva-consumista, robots humanos enajenados de sí mismos y de su propia conciencia de ser.” (pág. 36)

Distinguir entre el cuerpo y la mente tiene sentido desde un punto de vista analítico, pero se trata de una distinción que debemos dejar atrás llegado el momento:

(…) En realidad, el cuerpo y la mente no son dos cosas, no están separados. Pero desde un punto de vista didáctico, se dice que se puede estudiar la vía del Buda con la mente y con el cuerpo. En términos generales, podemos decir que estudiar la vía con la mente se refiere a la comprensión y estudiar la vía con el cuerpo se refiere a la experiencia. No basta con tener experiencia: necesitamos comprender lo que experimentamos. No basta con comprender: necesitamos experimentar lo que comprendemos”

(…) La Vía del Buda tiene tres bases interdependientes: modo de vida, meditación y sabiduría. El modo de vida y la meditación constituyen la experiencia real del Dharma. La sabiduría es la comprensión superior -suprarracional- de la verdadera naturaleza de la realidad. Si nuestra comprensión no se refleja en nuestra manera de vivir nuestra vida cotidiana, es una comprensión estéril. Si nuestra vida cotidiana y nuestra meditación no son acordes al Dharma del Buda, la comprensión superior no aparece. Los tres elementos se intergeneran, son codependientes.

Según las tendencias kármicas de cada uno, hay personas que acceden al despertar a través de comprensiones superiores. Estas personas necesitan asentar sus comprensiones en la experiencia real con el cuerpo. Otras acceden directamente a través de la experiencia. Estas necesitan cultivar la comprensión de lo que experimentan.” (págs. 37-38)

En muchos de los libros sobre zen que he leído se habla de esta unión entre cuerpo y mente, así como de la unión entre experiencia (vida diaria y meditación) y comprensión; pero ninguno de estos textos me ha parecido tan claro y comprensible como este libro de Dokushô Villalba. Y este es el mérito que le reconozco a este autor: su capacidad para explicar las ideas y prácticas del budismo zen con claridad y rigor.

Todo es conciencia
Otra de las ideas del libro que más me ha interesado es la de la unidad de las diferentes manifestaciones de la realidad. Si antes decía que mente y cuerpo son uno, también podemos decir que todo es uno, ya que toda la realidad no es sino manifestación de la conciencia:

“Lo que se está manifestando en este preciso instante es una totalidad indivisa, más o menos consciente de sí misma, según el grado de despertar de esa pieza fundamental, en todo el proceso, que es el ser humano. La realidad se despierta a sí misma -toma conciencia de sí misma- , en la medida en la que el ser humano se despierta a la conciencia de la realidad. Ser humano, montañas, tíos, tierra, sol, luna, estrellas y conciencia forman parte de una unidad indisoluble. Por lo tanto, las montañas, los ríos, la tierra, el sol, la luna y las estrellas son conciencia.” (pág. 88)

Si te interesa el budismo zen, creo que en este libro encontrarás muchas perlas de sabiduría que iluminarán tu comprensión y, por lo tanto, te recomiendo que leas este texto. Por último, aunque dudo que el autor del libro llegue a leer esta reseña, aprovecho para darle las gracias por haber publicado este texto.

Datos bibliográficos
Villalba, Dokushô. (2012). El cuerpo real. Estudiar la Vía con el cuerpo y con la mente. Madrid: Miraguano Ediciones. ISBN 9788478133888. 264 páginas. Ficha del libro en la web de la editorial.

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