Curso de ventosas masaje y aplicación de ventosas

Aplicación de las ventosas en el meridiano de Vejiga

El fin de semana pasado participé en un curso de ventosas terapéuticas o ventosoterapia (Ba Guan en chino o cupping en inglés), una técnica de Medicina Tradicional China (MTC) menos conocida que la acupuntura o la moxibustión, pero igualmente interesante. El curso tuvo lugar en Cielo y Tierra Escuela de Medicina Tradicional China, con Vicenç Bagué encargado de la parte teórica y Lee Kuy Moon de la práctica. El curso fue dinámico y ameno, con un buen equilibrio entre teoría y práctica.

El uso terapéutico de las ventosas es antiquísimo. Se cree que los chinos las usan desde hace miles de años, aunque la documentación escrita más antigua es del siglo III d.C. Además de los antiguos chinos, también las usaron los egipcios, griegos, romanos y árabes. En la medicina europea de la Edad Media también se utilizaban las ventosas, pero la medicina occidental moderna no utiliza esta técnica; si bien es cierto que varias corrientes de la medicina alternativa sí lo hacen.

La succión que provocan las ventosas produce una rotura de capilares, la cual da lugar a unas características marcas (hematomas). La acumulación sanguínea que produce la succión de la ventosa aumenta la circulación sanguinea en los tejidos de la zona tratada. Esta sangre aporta nutrientes, oxígeno y leucocitos (celulas defensivas del sistema inmunológico) a los tejidos; por otra parte, favorece la circulación de la linfa.

Desde el punto de vista de la MTC las ventosas movilizan el qi y la sangre, es decir, que sirven para eliminar la estasis sanguínea y las obstrucciones de qi. En general, se utilizan para aliviar el dolor y desobstruir (recordemos que hablamos desde la perspectiva de la MTC).

Esta semana he estado utilizándolas conmigo mismo en la parte del canal de Vejiga que recorre la espalda (a ambos lados de la columna, como en la foto de arriba) y estoy muy satisfecho con los efectos. En general, noto menos tensión en toda la espalda, pero sobre todo en la zona superior. De hecho, las ventosas me han ayudado a soltar una contractura que tenía en la escápula.

El inconveniente de esta técnica es que deja unas marcas poco estéticas allí donde se aplican las ventosas. Estos hematomas pueden tardar días e incluso semanas en desaparecer, dependiendo de la respuesta de cada cuerpo. De forma que, si alguna vez te ofrecen probarlas, recuerda que te acordarás de ellas durante unos días  Eso sí, por si te lo estás planteando, la aplicación de ventosas no duele.

Marcas producidas por la aplicación de ventosas terapéuticas

Estudiar un curso de Shiatsu

Motivos para estudiar un curso de Shiatsu profesional

 

A diferencia de la mayoría de la gente que comienza esta formación, yo no estudio shiatsu para dedicarme a ello profesionalmente. Lo que quiero conseguir a través de este curso es conocer mejor mi cuerpo y llegar a habitarlo en mayor profundidad. Estoy seguro de que compartiré lo que aprenda con la gente de mi entorno, pero de momento no tengo intención de dedicarme al shiatsu profesionalmente. Diferentes tipos de Shiatsu.

Hace ya tiempo que estoy muy interesado por la manera oriental de entender la salud. Desde hace años practico yoga, meditación zen y aikido, y en los últimos años he leído algunos libros muy interesantes sobre estas materias, así como sobre medicina tradicional china y ayurveda. Lo que más me atrae de la estas corrientes es que plantean una visión holística de la naturaleza, el ser humano y la saludo.

Yo ya había hecho alguna formación muy introductoria de masaje y leído algunos libros sobre esta temática, y he practicado bastante con mis amigos, pero hasta ahora no me había decidido a hacer un curso profesional. Es cierto que en otras ocasiones había pensando en hacer una formación más completa en algún tipo de terapia manual, pero no sabía por cuál optar.

Mis lecturas sobre MTC , mi interés por la cultura japonesa y otras casualidades de la vida fueron acrecentando mi interés por el shiatsu y, después de probarlo, decidí formarme en esta terapia. Las sesiones de shiatsu me dejan muy relajado, pero con la mente muy aguda, concentrada y clara; justamente como una sesión profunda de meditación. Este efecto tan poderoso es el que hizo que me decidiera a estudiar shiatsu.

Todo esto fue lo que me trajo al Shiatsu, la escuela de zen shiatsu que dirige la prestigiosa Imma Bonet. El tiempo dirá, pero a día de hoy estoy convencido de que el curso irá bien y de qué aprenderé -y desaprenderé- mucho. De momento no he hecho más que comenzar el curso y estoy encantado.

Estudiar Shiatsu en Galicia

Cursos en Galicia de Shiatsu y otros cursos de masajes

Cursos de Shiatsu en Coruña, Pontevedra, Vigo, Santiago de Compostela y Ourense

Shiatsu significa “presión con los dedos” del japonés “SHI” es dedo y “ATSU” es presión.

El shiatsu puede ser una vía directa de toma de conciencia de nuestro cuerpo, de nuestras emociones, de nuestros estados de ánimo e incluso de nuestros patrones de pensamiento.

Los orígenes del Shiatsu comenzaron con el TEATE, que significa “manos encima” y que en el vocabulario de hoy también significa “tratamiento”.

En Galicia existe ESPS la Escuela de masaje Europea de Shiatsu conocida como Escuela Europea Parasanitaria ESPS con postgrado de Shiatsu en Londres y que ha formado a cientos de alumnos. Ofrece ESPS la escuela europea dentro de sus cursos de masaje los Cursos de Shiatsu en Coruña, Pontevedra, Vigo, Santiago de Compostela y Ourense

Cuando nos echamos en el futón y el terapeuta comienza el tratamiento, podemos reconectar con nosotros mismos, volver a nuestro cuerpo. Y cuando digo volver a nuestro cuerpo, realmente se trata de volver a nuestro cuerpo porque, en demasiadas ocasiones, nuestra mente se dispara y se desconecta –eso cree– del cuerpo.

Desde tiempos remotos, los seres humanos sabían instintivamente que se puede suprimir el dolor poniendo una mano en la zona afectada.

A veces podemos olvidarnos de nuestro cuerpo, ignorarlo y maltratarlo sin siquiera darnos cuenta.

Pero el shiatsu nos invita a volver al cuerpo. Las presiones profundas, los cambios entre presión estática y dinámica, los estiramientos y, sobre todo, el contacto consciente y focalizado por parte del terapeuta nos devuelven a nuestro cuerpo.

Cada presión que el Shiatsu hace sobre el cuerpo trabaja sobre un área de nuestra piel, un músculo, un tendón, un ligamento, vasos sanguíneos, receptores nerviosos, nervios, vasos linfáticos, ganglios linfáticos, huesos y articulaciones.

Quiero subrayar que creo que no valen los tratamientos con el piloto automático, un verdadero terapeuta de shiatsu no ejecuta rutinas ni protocolos, sino que adapta su trabajo al receptor en cada momento, aquí y ahora. Esta forma de contacto y de estimulación de los meridianos y los puntos de acupuntura nos invita a relajarnos profundamente y a ser conscientes de nuestro cuerpo.

Relajación y conciencia

Esta relajación es el primer paso para reconectar con nosotros mismos, para volver al cuerpo. Cuando el cuerpo se relaja, la mente también lo hace. Hablamos de cuerpo y mente como si fueran entidades claramente separadas, pero las fronteras entre una y otra son más bien difusas.

Los estímulos recibidos se procesan por el Sistema Nervioso Central (SNC) en última instancia, pero antes a nivel de la médula espinal. En ella existen unos centros nerviosos medulares donde confluyen los nervios que comparten la inervación de piel, músculos, órganos y cualquier otro tejido orgánico.

Alguien que haya tenido un ataque de ansiedad, por ejemplo, sabe bien cómo el cuerpo y la mente interactúan y se influencian mutuamente: el estrés acelera la respiración; la respiración acelerada y superficial hace que hiperventilemos y esto eleva el nivel de óxigeno en sangre; esto puede hacer que sintamos dificultades para respirar y que nuestras extremidades se paralicen; con el cuerpo en semejante estado de tensión, la mente se dispara… y, si el ciclo continúa, podemos llegar a desmayarnos, ya que esta es una de las vías que tiene nuestro organismo para recuperar un ritmo respiratorio normal y equilibrar los niveles de óxigeno en sangre.

Los estímulos recibidos de cada uno de ellos se procesan en el mismo centro nervioso y la respuesta de éste llega, de nuevo, a cada uno de ellos. Aunque no se conoce exactamente el proceso fisiológico de la acción de la presión de Shiatsu, es probable que tenga mucho que ver con este mecanismo.

El cuerpo y la mente están muy, pero que muy relacionados y es por eso que relajar el cuerpo puede relajar la mente; y viceversa. Cualquiera que haya recibido un buen shiatsu sabe que esto es así. Y precisamente gracias a esta relajación física y mental que produce el shiatsu, podemos tomar mayor conciencia de nosotros a diferentes niveles. A continuación desarrollaré mi explicación.

Shiatsu y niveles de conciencia

Shiatsu y conciencia corporal

Cuando nuestro cuerpo se relaja y nos liberamos de ciertos patrones de tensión, nuestra forma de estar en nuestro cuerpo cambia. Cambian nuestra postura y nuestra propriocepción (percepción del propio cuerpo).

A veces, hasta que no llegamos a cierto punto de relajación, no somos conscientes de la tensiónn que llevábamos encima. La relajación nos permite comparar cómo estábamos antes y cómo estamos ahora. Yo, por ejemplo, gracias al shiatsu he descubierto que suelo acumular mucha tensión en los gemelos y los isquiotibiales.

Además la acción del SNC como integrador de todo el organismo promueve respuestas neuroendocrinas a las presiones que intervienen en el organismo entero.

Sabía que acumulo tensión en la zona superior de la espalda y los músculos de la mandíbula, pero no era consciente de la tensión que acumulaba en las piernas. Fue el shiatsu lo que me ayudó a tomar mayor conciencia de mis piernas y, a partir de ahí, pude dedicarles los cuidados necesarios para relajar la musculatura de esa zona.

Y lo bueno es que, una vez aprendemos a tomar conciencia de las partes del cuerpo de las que somos menos conscientes, podemos relajarlas voluntariamente con mayor facilidad. Es lógico: si no sabemos que una parte de nuestro cuerpo está tensa, no nos preocupamos por relajarla. Aprender a mirar más en detalle nuestro cuerpo y a detectar las zonas de tensión es el primer paso para relajarlas voluntariamente, y el shiatsu y los consejos de un buen terapeuta de shiatsu nos pueden ayudar mucho en esta labor.

En los tratamientos de shiatsu, el terapeuta aplica presión localizada sobre distintos puntos del cuerpo del paciente, utilizando principalmente sus manos: pulgares y palmas. Suelen incluirse estiramientos, movilizaciones y manipulaciones articulares y otras técnicas de masaje. El shiatsu trabaja los puntos de los meridianos de acupuntura de la Medicina Tradicional China (MTC) presionándolos con los pulgares.

Shiatsu y conciencia emocional

El cuerpo físico guarda emociones. Quienes se dedican a las terapias manuales saben bien que en ocasiones hay quien tiene un estallido de rabia, tristeza, miedo o cualquier otra emoción durante un tratamiento. En cierto modo, es como si el trabajo sobre los tejidos del cuerpo liberara emociones contenidas. Sin llegar a este punto, muchos de nosotros tenemos reacciones emocionales ante ciertos estímulos físicos: miedo o incomodidad cuando nos tocan la tripa; rabia cuando nos tocan las orejas o el cabello, por ejemplo; etc.

Tokujiro Namikoshi sistematizó una forma de terapia shiatsu sobre la base de la anatomía y la fisiología oriental.

Partiendo de esta realidad, el tacto suave y no invasivo del shiatsu puede ayudarnos a explorar las emociones que guarda nuestro cuerpo. Nos da una oportunidad para experimentar y vivir los recuerdos e impresiones emocionales que guarda el cuerpo. Y esto sucede dentro de un contexto terapéutico, donde el receptor puede trabajar con estas experiencias de un modo mucho menos traumático que en un contexto cotidiano.

Shiatsu y conciencia mental

Los pensamientos tampoco están desligados del cuerpo. Cuando nuestro cuerpo se relaja profundamente, el flujo de pensamientos de la mente también se calma. Y dentro de esta calma, a veces podemos tomar conciencia de ciertos pensamientos que no suelen aparecer durante nuestro hacer cotidiano. Personalmente, creo que esto sucede porque con demasiada frecuencia estamos en lo que Kabat-Zinn denomina el modo hacer, y nos cuesta entrar en el modo ser.

En Japón sólo el Japan Shiatsu College está autorizado por el Ministerio de Salud de Japón para emitir la titulación de terapeuta de Shiatsu válida en Japón. Los candidatos a terapeutas deben examinarse en una prueba estatal para obtener un número de licencia.

El shiatsu nos ayuda a entrar en el modo ser, un estado en el que nos sentimos más calmados y más centrados en el momento presente. Según mi experiencia y la de otras personas con las que he hablado del tema, este estado de calma mental propicia la creatividad y nos ayuda a darnos cuenta de nuestros patrones mentales. En cierta manera, cuando nos relajamos, podemos observarnos sin juzgarnos y ver nuestros pensamientos con cierta distancia. Esto puede ser profundamente terapéutico.